Cerámica o Porcelanato en pisos?

Cerámica o Porcelanato en pisos?
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¿En qué se diferencian? Cerámica y porcelanato se diferencian básicamente en un solo factor: su permeabilidad, el porcelanato es prácticamente impermeable a diferencia de la cerámica que sí presenta cierto grado de permeabilidad. Vamos a definir los procesos de fabricación y materias primas de cada uno.

Las piezas planas de la cerámica están fabricadas con arcillas, agua, carbonato de calcio, feldespato y otros minerales que se someten a un tratamiento industrial de atomizado, cocción y prensado, posteriormente la cerámica es cubierta con un barniz de sílice que le da el brillo y la protección contra rayaduras y manchas. Para darle el color y el diseño a la piezas acabadas se aplica otro color de barniz sobre el primero y es horneado a unos a 1,000 grados celsius.

El porcelanato pasa por un proceso de fabricación similar al de la cerámica, incluso posee también como base arcilla y agua pero se diferencia por el resto de materiales por los que está compuesto: cuarzo y sílice; otra diferencia es el proceso de compactación, la presión que se ejerce para formar el porcelanato es mayor al utilizado en la producción de las placas de cerámica convencionales. Esa compactación más los materiales hacen que el porcelanato sea un azulejo impermeable, de hecho lo que inequívocamente distingue a un recubrimiento de piso como verdadero porcelanato es que debe poseer una capacidad de absorción de agua máximo del 0,5%, esto puede ser medido por el método de ensayo ASTM C373, por medio de este sistema la “Association Tile Council of North America” (TCNA) se encarga de certificar para América del Norte la veracidad de un azulejo como porcelanato.

Características principales que tienen la cerámica y el porcelanato

Cerámica, tienen un acabado de esmalte duradero que lleva el color y el diseño de la pieza acabada. Se utiliza en aplicaciones de azulejo de pared como en piso y son más suaves y más fáciles de cortar que las de porcelanato. Son adecuadas para el tráfico muy ligero a moderado, ya que son más propensas al desgaste y al astillado que el porcelanato.

Porcelanato, su acabado se hace con un grano más fino y suave y con ángulos más marcados. Los porcelanatos glaseados son mucho más duros y son más resistentes al desgaste. Son excelentes para el tráfico ligero y el tráfico pesado. El porcelanato completo lleva el color y el patrón por todo el espesor de la losa haciendo que sea prácticamente inmunes al desgaste y son adecuadas para cualquier aplicación.

Recomendaciones:

Antes de elegir entre cerámica o porcelanato tomar en cuenta en dónde se lo va a usar y cuál se ajusta más al presupuesto y necesidad.

Primeramente se debe tener bien clara la idea de los espacios en los cuales se va a instalar la cerámica o el porcelanato, y obviamente el tipo que se va a usar (color, con textura, sin textura), por lo que es recomendable visitar almacenes de comercialización de cerámica y/o porcelanato.

Antes de esto medir muy bien las áreas en las que se va a instalar la cerámica o el porcelanato para que así se adquiera la cantidad necesaria para la instalación, se recomienda comprar un metro más de cerámica/porcelanato ante la eventual necesidad de ir reemplazando las piezas que se puedan ir lastimando o dañando en el proceso de instalación.

Después de elegir el material, hay que revisar que los pisos en donde se va a instalar la cerámica o el porcelanato estén completamente terminados, libres de elementos como piedras, polvo o aceites y estar libre de asperezas.

Para la ejecución, se colocará cerámica o porcelanato con barrederas de 7 cm de alto sobre los contrapisos de hormigón en todos los ambientes que requieran la terminación con cerámica o porcelanato, estos deben ser del mismo color y material; para adherir la cerámica se debe utilizar bondex standard y para el porcelanato bondex premium.

Para la colocación de la cerámica, el contrapiso de hormigón tendrá un acabado de aspereza media y estará saturado de humedad. Las piezas de cerámicas, igualmente deberán estar sumergidas en agua previa su colocación. Tener en cuenta que el porcelanato no necesita ser sumergido en agua.

Al día siguiente se limpiarán las juntas con una llana de acero de toda clase de impurezas, y por último, se emporan las uniones entre cada pieza de cerámica o porcelanato con cemento blanco o gris puro utilizándolo como masilla, dejando un terminado óptimo. También se puede encontrar emporadores con color y listos para la aplicacion.

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